El ejercicio 2026 llega acompañado de importantes novedades fiscales, con cambios que afectan a particulares, autónomos y empresas. Estas medidas responden tanto a compromisos adquiridos con la Unión Europea como a la necesidad de modernizar el sistema tributario, reforzar el control fiscal y avanzar hacia una economía más sostenible y digitalizada. A continuación, repasamos los principales cambios y su impacto práctico.
1.Mayor control sobre los pagos electrónicos
Una de las novedades más destacadas es el refuerzo del control de los pagos digitales, especialmente aquellos vinculados a actividades económicas. A partir de 2026, las entidades financieras deberán informar de forma periódica a la Agencia Tributaria sobre determinadas operaciones realizadas mediante Bizum, tarjetas y otros medios electrónicos cuando estén relacionadas con empresarios o profesionales.
Es importante subrayar que los pagos personales entre particulares no se ven afectados, ya que el objetivo de la medida es combatir la economía sumergida y mejorar la trazabilidad de los ingresos derivados de actividades económicas.
2.Impulso a la fiscalidad verde
La fiscalidad medioambiental sigue ganando peso en 2026. Se introducen ajustes en impuestos relacionados con emisiones contaminantes, residuos y consumo energético, especialmente relevantes para sectores como el transporte y la industria. Al mismo tiempo, se mantienen incentivos fiscales orientados a la sostenibilidad, como las deducciones en el IRPF por obras de mejora de la eficiencia energética en viviendas o por la adquisición de vehículos eléctricos y la instalación de puntos de recarga, prorrogadas hasta finales de 2026.
3.Cambios relevantes en el IRPF
En el ámbito del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, se consolidan varias novedades:
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Continuidad de las deducciones por eficiencia energética y movilidad sostenible.
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Ajustes en determinados procedimientos y plazos administrativos.
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Clarificación normativa respecto a la información sobre pagos electrónicos, limitándola a supuestos de actividad profesional o empresarial.
Además, se mantienen cambios introducidos en ejercicios anteriores que amplían la obligación de presentar la declaración a determinados colectivos, en línea con reformas sociales y fiscales recientes.
4.Impuesto sobre Sociedades y autónomos
Para las empresas, en 2026 continúa aplicándose la reducción progresiva del Impuesto sobre Sociedades para entidades de menor tamaño. Las compañías con una facturación reducida pueden beneficiarse de tipos impositivos más bajos, lo que busca fomentar la actividad económica y el crecimiento empresarial. En cuanto a los autónomos, el sistema de cotización por ingresos reales sigue siendo el marco de referencia, con posibles ajustes y revisiones a partir de 2026, pendientes de desarrollo normativo definitivo.
5.Impuestos especiales y nuevas obligaciones formales
También se introducen cambios en el ámbito de los impuestos especiales, como la obligación de utilizar nuevas marcas fiscales con código QR en determinados productos, especialmente en el sector de bebidas y otros bienes sujetos a control específico. Estas medidas refuerzan la trazabilidad de los productos y el control administrativo sobre su comercialización.
Conclusión
Las novedades fiscales de 2026 apuntan a un sistema tributario más digital, más transparente y más orientado a la sostenibilidad. Aunque algunas medidas ya están plenamente en vigor, otras pueden desarrollarse o modificarse a lo largo del año mediante nuevas disposiciones normativas.Por ello, resulta fundamental mantenerse informado y contar con asesoramiento fiscal especializado, especialmente para autónomos y empresas, a fin de cumplir correctamente con las nuevas obligaciones y aprovechar los beneficios fiscales disponibles#Fiscalidad2026 #ImpuestosEspaña #NovedadesFiscales #IRPF #Autónomos #Empresas #FiscalidadVerde #EconomíaSostenible #AsesoríaFiscal